Tengo pendiente una serie de obligaciones,en las cuales interviene el teléfono,hasta acá todo normal.Por un lado esas obligaciones se cumplen tomando el susodicho teléfono,hablando para así cumplirlas,¿o no?.Por ahora todo normal,no hay nada extravagante,ni raro.
Pero,siempre está el pero,le tengo fobia al aparatejo en cuestión,mejor dicho a todo lo que implica agarrar el tubo,hablar y colgar por supuesto.
No puedo,simplemente no puedo,cuando estoy decidida a hacerlo me acobardo.Minutos antes de llevar a cabo la acción de telefonear,mi cuerpo se estremece,unos fuertes dolores de barriga empiezan a estrujarme toda,las manos se ponen sudorosas...y se entrecorta mi voz para finalmente rematarla con una serie de temblores que empiezan en las manos y recorren mis extremidades.
Aún hay más,el simple acto de tener que llamar me angustia y a veces entro como en un estado de furia espantoso.
Soy extravagante,yo sola le tengo miedo al teléfono y a todo lo que conlleva.
Por otro lado, puedo responder cuando timbra el teléfono,así como llamar a mis familiares,pero comunicarme con extraños (y a veces con algunos conocidos) es un proceso terrible.
¿Entenderme?,no,no logran comprenderme,piensan que son caprichos o locuras mías,se mueren de la risa o del enojo,depende de la ocasión.
Imaginense hasta el punto que soy capaz de llegar,todavía no llame a mi psicóloga desde que llegue de vacaciones para confirmar cuando voy,lo pospongo y estiro el momento.
Y no puedo,no puedo.
Tampoco me comunique con la psiquiatra (alias Yarará) inclusive sabiendo que ayer se iba de vacaciones y no vuelve en una semana.
Y no puedo,no puedo.
Soy incapaz de pedir el turno del baño de Melanco...a pesar del calor voy caminando y pido personalmente el turno,lo mismo con su alimento balanceado,voy caminando hasta la veterinaria.
Y no puedo,no puedo.
Mucho menos telefoneo por comida,eso menos.
Y no puedo,no puedo.
La mayor parte de las veces que logro atravesar todos esos malestares y junto valentía hablo casi con total normalidad,se podran imaginar que cuando cuelgo el tubo...es como si tocara el cielo con las manos.
Pero cada vez es peor,no logro entender el porque de esta fobia por así llamarlo.
Este es un temita pendiente con mi psyco.
¿Y saben qué?,me da verguenza hablar de este problema con alguien.
Ahora,voy a intentar concentrarme para hablar con la psyco y arreglar una vez por todas el día de mi retorno a terapia.